jueves, 30 de agosto de 2012

¡El Consumidor Propone!



           ¡Me acaban de robar mi celular! ¡Y yo que tenía que hacer mil cosas de trabajo utilizándolo! ¡Ay Dios mío si es que tengo que contestar el correo electrónico ahora y estoy en el automóvil lejos de mi computadora!
               ¡Me comí una luz, me barrí en la esquina, por poco choco y casi me muero del corazón! Me siento como una huérfana al estar desconectada!  ¡Tengo que salir corriendo a que la compañía celular me resuelva inmediatamente mi problema.!
               Antes el celular era un lujo y un accesorio de  “status”.  Hoy día quien no posea uno de estos aparatos, se percibe como un ente de otro planeta. Pero ahora no es solo que lo tengas, sino lo que incluye. Múltiples chulerías para que la gente se comunique más rápido y con más caché… Genio y figura hasta la sepultura…
               Cuando te roban tu medio principal de comunicación y te dejan desorientado y sin saber qué hacer, ahí es que te das cuenta de que ese es uno de los momentos en que evalúas el servicio que te ofrecen y te percatas de las injusticias a que eres sometido como consumidor.
                El problema es que no nos quejamos o no sabemos dónde ir para denunciar estos actos. 
                Voy a contarte una experiencia que viví hace un tiempo atrás en carne propia y me convertí en esa consumidora que propone un mejor servicio al cliente y lo dice para que se tome acción.
                Como a muchos nos sucede, me  robaron mi celular. A mi me sucedió en uno de los adiestramientos que yo acababa de ofrecer en un hotel muy prestigioso del área metropolitana, dentro del mismo salón cuando había acabado la conferencia.
                Sin perder tiempo en ponerme a llorar o a lamentarme por esta pérdida o por la criminalidad, salí desesperada al centro comercial más visitado del área metropolitana a buscar otro celular, y, ya que los pillos me obligaron a cambiarlo, escogería la versión más reciente de mi aparato que es más rápida,  inteligente y hasta me habla.
               Caminando por el pasillo del concurrido centro comercial hacia la compañía que me daba servicio por varios años en ese momento, pasé frente otra de las empresas que vendían los mismos productos  y me llamó la atención el calor humano que allí pude percibir inmediatamente para con los clientes y hasta entre los mismos empleados. Trataban a los clientes con un respeto y una familiaridad que  me impactó. La energía positiva que emanaba de esa tienda me hechizó y entré a ver lo  que ofrecían.
                La disposición con que todos me ayudaron me hizo sentir importante y especial. Instantáneamente me sentí que pertenecía allí y ellos, a su vez,  me hicieron sentir como si los conociera de toda la vida.
               Casi convencida de “brincar el charco” hacia esta compañía, me entró un cargo de consciencia con la otra empresa.  Les agradecí sus atenciones y, para no caer en la tentacion y pecar, me dirigí fielmente y con mucha movilidad hacia el establecimiento celular que quedaba a solo unos pasos de ésta.
                Cuando llegué a la tienda que me daba servicio, había una larga fila de personas esperando para ser atendida, otras curioseando y dos o tres dándose de baja. La mayor parte tenía cara de desgano e incomodidad.
                Me encontré con uno de los empleados a quien conozco desde hace varios años y me saludó cariñosamente.  Cabe señalar que en ese  momento yo poseía 7 celulares con esta compañía.   Le mencioné mi situación y, como el que no quiere la cosa, le dije que estaba a punto de cambiarme de compañía celular y que si tenía alguna oferta que mejorara el plan que poseía en ese momento con ellos, estaría dispuesta a actualizarlo inmediatamente aunque tuviera que firmar por dos años adicionales, como es costumbre en esta industria y sin perder de perspectiva que esta práctica es injusta para el consumidor. 
                Me dijo, con mucha frialdad, que las ofertas existentes eran únicamente para clientes nuevos y, que lo sentía mucho…..
               ¿Pero cómo va ser? ¿Yo habré entendido mal? ¿Cómo es posible que solo se ocupen de los clientes nuevos? ¿Cómo es posible que a los clientes actuales nos dejen sin ofertas? …
                Sin hacer más nada ni darme apoyo moral siquiera,  me informó que tenía que atender a otra persona y me dejó allí, sin atención y sin resolver mi problema…  ¿Es que aquél a quien iba a atender era un cliente nuevo y yo no? ¿Por qué si nosotros llevamos tiempo siendo clientes fieles tenemos que ser marginados injustamente mientras enfocan sus esfuerzos tratando de "enamorar" a un cliente potencial?
               ¡Pero si es que yo te pago tu sueldo con mi contrato, y, además, necesito un celular ahora!
                Siguió caminando sin decirme más nada, motivándome e incitándome a que yo le fuera infiel, sin darme importancia ni tratar de detenerme…y así lo hice. Me fui a la otra compañía y enseguida me resolvieron, me trataron con amor y con respeto al cliente. ¿Sería porque yo era nueva en esa compañía? El tiempo los reivindicó. Siguen tratándome como el primer día y ya llevo mucho tiempo con ellos. Tomé la mejor decisión al cambiarme y me siento feliz con mi compañía.
               Salí con el más maravilloso equipo, con múltiples accesorios, con internet increíble y, sobre todo, con la mejor experiencia en el servicio, pues me atendieron como a una Reina, no me dejaron esperando, me contestaron todas mis preguntas y me informaron todos los detalles sin esconder sorpresas desagradables.  Quizás no es la compañía más económica, pero el servicio y el trato  que le ofrecen al cliente valen cada dólar adicional.
               Salí contenta, sin sentirme culpable, pues "aquellos" no hicieron nada por  tratar de mantenerme como cliente, no hicieron gestiones de venta, no se dieron cuenta de que  yo hablaba en serio…y ¡por supuesto que me llevé mis líneas restantes para la nueva compañía! Y a todas las personas que he  encontrado en mi camino les hablo de mi experiencia  y a muchos los he convencido de cambiarse. En mí encontraron un apoyo moral como promotora del servicio excepcional al cliente.
               Las compañías deben cuidar a sus clientes, no nos pueden  dejar ir, ni siquiera creerse que nos tienen seguros. Piensan que el contrato nos va a mantener amarrados aunque nos traten mal, aunque nos prometan y luego no cumplan, a que si tenemos un problema y no nos resuelven, los vamos a perdonar.
               Los consumidores hablamos, nos quejamos y muchas veces la compañía no nos escucha, no están pendientes a lo que nosotros les decimos  y no toman en serio nuestras  intenciones. Muchas compañías se recuestan en su supuesto éxito o en que sus precios son más económicos, pensando que sus clientes seguirán con ellos para siempre. Es por eso que sus esfuerzos van dirigidos a atraer nuevos clientes y no a retener los actuales. ¡Error monumental de mercadeo!
               Nosotros los consumidores les advertimos a las compañías: “Practiquen el servicio excepcional al cliente  y manténgannos felices”.  Escuchen nuestros reclamos y mantengan  viva la llama del servicio en su máxima expresión.
                Es por eso que se creó el Octavo Congreso del Consumidor, para que sea un foro de información y de ayuda al consumidor,  para ser la voz del cliente, para llevar sus quejas a donde las escuchen y a hacer valer  justicia para todos nosotros. Allí se escucharán sus experiencias en todas las industrias que tengan que ver directamente con el consumidor.
               Este año 2012, el Octavo Congreso del Consumidor se llama: El Consumidor Propone.
               Busquemos foros donde nuestra voz se escuche seriamente y se tomen acciones para  darnos a respetar ante las grandes empresas que no tienen consideración de nosotros.
               El Octavo Congreso del Consumidor, auspiciado por el Senado de Puerto Rico, se llevará a cabo el 27 de septiembre de 2012 en el Capitolio de Puerto Rico.
                Sepan que el consumidor propone y si las empresas no disponen, tenemos la libertad y el derecho de buscar nuevas alternativas y un mejor servicio en otro lado

sábado, 18 de agosto de 2012

Rescatando estrellas de mar


 Somos seres de luz en el universo con un gran poder para transformar  al mundo con nuestras acciones, por más pequeñas que  éstas sean. Pero a veces  subestimamos nuestra capacidad porque creemos que las mismas no tienen trascendencia o que estamos limitados, ya que no tenemos la capacidad de alcanzar a todo el mundo.
Cada acción tiene su reacción y lo que hagamos por alguien o por alguna causa lleva nuestra energía que se va expandiendo como cuando tiramos una roca al mar y ésta crea ondas que van aumentando cubriendo cada vez distancias mayores.

Cuando vamos en una carretera oscura no es necesario ver todo el camino, solo los pocos metros que están  ante nosotros y  con esa visión, aparentemente limitada, llegaremos a nuestro destino de seguro.

 Una de las historias más hermosas y motivantes que he escuchado en mi vida trata del sabio que se da cuenta de que no puede quedarse viendo cómo transcurre  la vida ante sus ojos, sino  que tiene que actuar  para hacer una diferencia… en un área  a la vez.
 Si todos hacemos algo para ayudar al mundo, a nuestro entorno, a una persona,  una sola acción a la vez, se multiplicarán nuestras acciones como los panes y los peces y la diferencia será trascendental.  Todo es cuestión de empezar...

Les compartiré la historia que se titula: Rescatando estrellas de mar
Había una vez un sabio que solía ir a la playa a escribir. Tenía la costumbre de caminar por la playa antes de comenzar su trabajo. Un día, mientras caminaba junto al mar, observó una figura humana que se movía como un bailarín. Se sonrió al pensar en alguien bailando para saludar el día. Apresuró el paso, se acercó y vio que se trataba de un joven y que el joven no bailaba sino que se agachaba para recoger algo y suavemente lanzarlo al mar.

A medida que se acercaba saludó: - Buen día, ¿Qué está haciendo? - El joven hizo una pausa, se dio vuelta y respondió: - Arrojo estrellas de mar al océano. - - Supongo que debería preguntar ¿Por qué arrojas estrellas de mar al océano? -, dijo el sabio. El joven respondió: - Anoche la tormenta dejó miles de estrellas en la playa, hoy hay sol fuerte y la marea está bajando, si no las arrojo al mar, morirán.
- Pero joven, replicó el sabio, ¿no se da cuenta que hay cientos de kilómetros de playa y miles de estrellas de mar?, ¿Realmente piensa que su esfuerzo tiene sentido? - El joven lo escuchó respetuosamente, luego se agachó, recogió otra estrella de mar, la arrojó al agua y luego le dijo: - Para aquella, sí tuvo sentido.

 La respuesta sorprendió al hombre. Se sintió molesto, no supo qué contestar y regresó a su cabaña a escribir. Durante todo el día, mientras escribía, la imagen de aquel joven lo perseguía. Intentó ignorarlo pero no pudo. Finalmente, al caer la tarde, se dio cuenta de que a él, el científico, a él, el sabio, se le había escapado la naturaleza esencial de la acción de aquel joven.
 Él había elegido no ser un mero observador en el Universo y dejar que pasara ante sus ojos. Había decidido participar activamente y dejar su huella en él.

Se sintió avergonzado y esa noche se fue a dormir preocupado. A la mañana siguiente se levantó sabiendo que debía hacer algo. Se vistió, fue a la playa, encontró al joven y pasó el resto de la mañana arrojando estrellas de mar al océano…

"Nada puedo hacer para solucionar las penas del mundo, pero mucho puedo hacer para colaborar en el pedacito de mundo que me toca".

lunes, 13 de agosto de 2012

Tu Tarjeta de Presentacion, nunca salgas sin ella...

Recientemente estuve en una actividad donde conocía a varias personas y donde conocí a otras más. Fue entretenida y amena, pero mi agenda y mi pasión me permitían solo unos segundos de relajación sin olvidar que mi prioridad donde quiera que asista es identificar prospectos perfectos para entrevistarlos en mi programa ESTO ES VIDA.  Además, mi labor como adiestradora y consultora de negocios se nutre de los contactos que hago cuando conozco o me refieren empresarios que necesitan adiestrar a su personal en las empresas que dirigen.
 Para mi programa busco empresarios  exitosos que tengan una historia interesante, de donde podamos aprender a reinventarnos, que sean extrovertidos y divertidos y , sobre todo, que se sepan mercadean eficazmente.
Hay mucha, pero que mucha gente con pasión por lo que hace y muchos profesionales han tenido que reinventarse cambiando de industria, volviendo a la universidad y especializándose en áreas completamente distintas a las que laboró durante toda su vida.
Esta época de recesión nos ha tocado a todos de una u otra forma y lo que nos llegaba fácil y sin esfuerzo, ahora tenemos que salir a buscarlo y a competir más inteligentemente y con más herramientas para tener éxito en nuestra gestión laboral.
Como buena mercadóloga e investigadora, identifico un prospecto que se destaque entre los demás y le  comienzo a hacer preguntas para saber más de su vida, de su historia y de su negocio. Lo primero que le  pido es su tarjeta de presentación, elemento básico de mercadeo para un empresario.  Si no la tiene  u ofrece una excusa de que se las están haciendo o que las tiene en otro sitio, ya bajó de categoría pues no se supo mercadear eficazmente.
Uno de los beneficios de crear este intercambio es que las personas tienden a conservar las tarjetas que les dan, a veces por años. La memoria es corta y traicionera, pero con la ayuda de esta herramienta tan simple y que nunca pasa de moda, te podrán conseguir para generar negocios contigo. Hoy día ya existen hasta tarjetas de presentación electrónicas que puedes enviar por el celular y por correo electrónico, pero la tarjeta de que le ofreces personalmente  a alguien tiene una magia especial, es una oportunidad de establecer una relación más personalizada con ese prospecto y habla mucho sobre ti.
Muchas personas te dicen su nombre cuando te conocen y a veces no lo entiendes bien o no lo escuchaste con claridad y no sientes que es prudente preguntarlo  o no tuviste la oportunidad de hacerlo en ese momento.  Su tarjeta de presentación es tu salvación y tu archivo de prospectos o referencias futuras. Así mismo, si con la persona con la  que estás entablando una conversación le pasó lo mismo que a ti, tendrá la ventaja de saber tu nombre y a lo que te dedicas sin tener que preguntártelo nuevamente.
Muestra respeto cuando te brinden su tarjeta, mírala y léela delante de la persona. Esto significa que estás agradecido de que te la ofreciera y que estás genuinamente interesado en su persona o negocio.
Si pides su tarjeta, debes estar preparado para intercambiar la tuya. Eso es cortesía organizacional.  Procura que tu tarjeta esté en perfectas condiciones pues esa es tu imagen profesional. Prefiere guardarlas en  un tarjetero para que no se doblen ni se ensucien y, a la vez, procura que tu tarjetero esté en perfectas condiciones pues la persona va a tener su vista puesta en el mismo  mientras la estés sacando para ofrecérsela.

¿Sabías que el origen de las tarjetas de presentación comenzó en el siglo 19 en Inglaterra? Se comenzó a utilizar por los nobles cuando visitaban a las personas en sus hogares y si no estaban, le dejaban una tarjeta “de visita” como se comenzó a conocer para que supieran que había estado allí. Posteriormente, se popularizó esta estrategia, ya que abrió  la oportunidad de establecer una información breve pero al grano de las personas.
Debes siempre estar listo para identificar negocios y oportunidades dondequiera.  No importa donde estés, ya sea en una funeraria, piscina o una fiesta de niños, carga siempre y sin excusas  con varias de tus tarjetas de presentación. No pierdas oportunidad de mercadearte con una herramienta tan valiosa y sencilla al mismo tiempo.  La tarjeta te ayuda a que te recuerden y te puedan conseguir, pero no pierdas de perspectiva  que la mejor referencia eres tú mismo.
Y  cuando en búsqueda de negocio, acuérdate siempre del famoso refrán de la tarjeta de crédito: “nunca salgas sin ella”.

domingo, 12 de agosto de 2012

Robertito Vigoreaux, Roberto L. Vigoreaux y Guillermo González, publicista y profesor en Esto Es Vida

Mañana 13 de agosto a las 10:00AM cuando estés frente a tu computadora conéctate a ESTO ES VIDA por www.radioramapr.com para que escuches a Robertito Vigoreaux, ex senador, ex representante, actor, cineasta, animador, galán y comediante junto a su hijo Roberto L. Vigoreaux, protagonista de la película Party Time y Guillermo Gonzalez, profesor de la Universidad del Sagrado Corazón y publicista recordando los anuncios, programas, obras de teatro y películas de antes y ahora

¡¡¡¡No te lo puedes Perder!!!! Súper interesante y divertido

miércoles, 8 de agosto de 2012

Ayúdate que yo te ayudaré: Con un plan de mercadeo podrás llegar lejos

Todo negocio que comienza  o desea mantenerse competitivo en la industria necesita identificar claramente hacia dónde se dirige y qué espera lograr  a corto, mediano y largo plazo.

Para poder desarrollar unas metas  y unos objetivos medibles y cuantificables, debes evaluar qué es lo que estás ofreciendo y cuál es tu negocio.  Las metas que establezcas deben ser específicas y debes evitar conceptos ambiguos. Una vez detalles sus características a base de un análisis de fortalezas y debilidades, oportunidades y amenazas llamado análisis SWOT (por sus siglas en inglés) , podrás identificar cuál es el mercado al que debes dirigirte.

El mercado se refiere al público que comprará tu producto o servicio, o el que visitará tu negocio.  A éste  debes describirlo a base de las siguientes caracterísitcas dependiendo del caso:

*      Demográficas:  si es un público masculino, femenino o ambos. Edades, ocupación; si son industrias, qué tipo o categoría.

*      Geográficas: si es local o internacional, si es área metro o isla.

*      Psicográficas: estilos de vida, nivel de educación, si es activo, extrovertido o pasivo e introvertido.

*      Conductual: conducta de compra o de uso. Si los productos o servicios se compran por impulso, racionalmente, por patrocinio o emocionalmente

Una vez detalles cuál es tu negocio, producto o servicio y a quién se lo vas a dirigir, podrás establecer una estrategia de precios.  Para esto es necesario realizar un análisis de la competencia, ya sea directa o indirecta.  Esta estrategia es muy importante pues el precio que establezcas debe ir al nivel de la imagen que deseas proyectar.  Recuerda  que el precio, en la mayoría de las ocasiones es visualizado como sinónimo de calidad en la mente del consumidor.  A este fenómeno le llamamos Posicionamiento.
El análisis de la competencia te permite  identificar tu enemigo, el que tiene el mercado que deseas obtener o el que pretende arrebatarte a tus clientes. Nunca pierdas de vista tu competencia y si piensas como muchos comerciantes, que no tienes competencia, te aseguro que no durarás mucho tiempo en el mercado.  La forma en que vayas a distribuir tu producto o en qué lugar estarás localizado, dependerá del público a quien te dirijas y los negocios con los que vas a competir geográficamente.
Ha llegado el momento de establecer la estrategia de Promoción; cómo mercadear tu producto, servicio o negocio al público idóneo, al que estará dispuesto a comprarte.
La más eficiente herramienta en el mercadeo es la Investigación.  Por medio de una buena investigación de mercadeo puedes indagar  la más importante información:

·         qué le gusta al público, que quiere, cómo lo quiere, qué los motiva a comprar y en cuáles circunstancias; a quién le compra actualmente y cómo lograrías que te compre a ti.

La investigación te provee con toda la información posible para  que tomes las mejores decisiones en cuanto a cómo debes  mercadear tu negocio, producto o servicio, en qué medios lo vas a mercadear, cómo lo haces más atractivo que la competencia y de qué formas puede convencerlos para que te compren y se conviertan en clientes recurrentes de tu negcio.

Existen varios tipos de investigaciones, unas más sencillas y económicas y otras más complejas y más costosas. Todo depende de lo que desees indagar.  Lo importante es que la misma  sea lo más representativa de la población bajo estudio  y que refleje  los datos de la forma más pura  y real posible. 

Para ésto es imprescindible que  tu investigación sea hecha por profesionales serios que hagan un trabajo objetivo y libre de vicios o errores. 

Cuando planificas calculas los riesgos,  sabes hacia dónde te diriges y qué puedes esperar.  Es posible medir si los objetivos  y metas que te propusiste se cumplieron y te permite tomar medidas correctivas para triunfar en tus planes.

No te confíes, no creas que porque te ha ido bien en estos últimos años te va a ir bien siempre.  El público cambia, los gustos cambian, la moda cambia y cada día, cada vez más rápido aparecen nuevos productos y servicios que compiten con los tuyos.

Ya no hay clientes leales que se conforman con lo mismo, tienes que reinventarte, indagar, preguntarle constantemente a tu cliente cómo se siente con tu negocio y con lo que le ofreces. Tienes que abrir tus horizontes y darles lo que te piden porque si no, lo irán a buscar en otro lado.

Por último, busca ayuda, un asesor de mercadeo que te ilumine y guie tus pasos de forma segura y costo efectiva y ten la confianza de que tu inversión rendirá frutos. No trates de hacerlo todo tú mismo ni te pongas a inventar. Recuerda que lo barato sale caro y es mejor precaver que tener que remediar.


Y nunca dudes de que con un simple plan de mercadeo podrás llegar lejos.

lunes, 6 de agosto de 2012

¿Que las palabras se las lleva el viento?... Depende hacia dónde sople


Tienes un amigo o amiga de años. Siempre se han llevado de maravilla. El respeto entre ustedes ha superado barreras, tiempo y situaciones a través de la vida.

Un día, un solo día, tu amigo o amiga no se sentía bien, no tenía mucha tolerancia, le había sucedido algo que no tenía que ver contigo…. Y allí llegaste tú, en el momento impreciso, a la hora inadecuada y emitiste un comentario ingenuo que no fue bien recibido o entendido y ese amigo o amiga explotó insultándote y diciéndote palabras que te ofendieron profundamente…

Nunca había pasado, o por lo menos, nunca te había herido de esa manera. Te quedas anonadado, no sabes cómo reaccionar. Se te seca la boca y el estómago se te vira de atrás hacia adelante. ¿Qué vas a hacer? ¿Qué puedes pensar? Te tomó de sorpresa y jamás pensaste que te sucedería algo así con esa persona tan querida o apreciada por ti.

Dependiendo de tu estado de ánimo en ese momento, le responderás ofendido, le insultarás de vuelta o callarás. No importa la situación, siempre trata de no responder en el momento mientras piensas y analizas lo sucedido, sus posibles causas y sus posibles consecuencias.

La mejor palabra es la que no se dice en el momento.

Si esa persona es importante para ti, no reacciones con la misma moneda, pues de alguna extraña e inexplicable manera, aunque tú no lo hayas comenzado ni hayas dicho algo a propósito, caerá sobre ti la responsabilidad de su reacción.

Detente y piensa en lo que acaba de suceder; evalúa el panorama como si no fueras uno de los protagonistas y prefiere ser cortés dándole una bofetada de elegancia al bajar tu tono de voz, hacer un esfuerzo consciente por calmarte y decirle que no fue tu intención ofenderlo. No, no te rebajas, al contrario, te enalteces en el proceso y logras mucho más que si te ubicas a su mismo nivel.

Increíblemente, en la mayoría de los casos la persona se percata de su exabrupto y se excusa contigo. En menos ocasiones le es difícil excusarse, pero ciertamente tú saliste airoso en el proceso.
El problema es que si tú lo perdonas y pasa el incidente, ya no va a ser lo mismo entre ustedes.

No siempre uno olvida, aunque perdone y entienda. Las heridas que te causa una palabra o una situación incómoda a veces se ubica en nuestra memoria celular y no se olvida jamás y ya no se siente igual. Te dolió y nunca esperaste que bajo ningún concepto o situación eso fuera a suceder entre ustedes o que esa persona te iba a tratar así.

A los seres humanos nos toma tiempo asimilar las situaciones que son nuevas o que no esperábamos y, aunque queramos olvidar y pasar la página, en algún momento vuelven a nuestra mente y nos causa dolor. Nos protegemos instintivamente y actuamos con cautela ante la persona que una vez nos dijo algo que no nos gustó.

Así mismo nos sucede en las distintas situaciones de nuestra de nuestra vida, cuando vamos a un lugar y no nos tratan como esperamos o actúan distinto de como siempre nos habían tratado.
Así como te sucede a ti, así mismo le sucede a los que tú trates mal o al que le digas algo hiriente en algún momento de tu vida, aún aunque te excuses mil veces.

Las relaciones cambian, entonces ya eres más precavido con esa persona y aunque quieras, aunque te esfuerces ya nunca va a ser igual.
Te pueden tratar bien 364 días del año y un solo día, una sola vez, en una sola ocasión te trataron mal…. Quedó marcado para el resto de su vida y de la tuya. Ya no sabe igual…

Y eso también aplica a los mensajes de texto y a los correos electrónicos. ¡Cuidado con ser impulsivo o impulsiva! Cuidado con lo que escribes y cómo lo escribes. Piensa bien antes de enviar un mensaje bajo un coraje momentáneo. Esas palabras se quedan grabadas y lo peor es que se pueden volver a leer, imprimir y hasta enseñárselas a todo el mundo.

Cuidado con las palabras que utilices, pues el receptor las interpretará de acuerdo a su particular estado de ánimo y éstas podrían tener un efecto más devastador de lo que imaginas.

No te equivoques, las palabras se quedan y vuelven como un bumerán y afectan profundamente la vida y las relaciones y cuando pienses que lo que dijiste se lo lleva el viento, recuerda que siempre depende de hacia dónde éste sople.

Servicio de excelencia: ¿Fantasía o Realidad?


Recientemente viajé a Estados Unidos, al estado de las fantasías y de los personajes que te hacen soñar con que todo es felicidad. Lamentablemente yo no fui a estrechar el guante blanco del ratón más famoso y simpático del mundo ni a vivir unos días de fantasía. Viajé para asistir a una convención de trabajo…mucho trabajo.

No estaba en mis planes visitar parques de diversiones, pero no tuve que ir a ninguno para encontrar un mundo mágico. Lo que me encontré desde que llegué y lo que viví en esos días, albergó en mí un océano de esperanzas de que sea factible que podamos poseer un mundo mejor con personas que se desvivan por servirnos y crear una experiencia inolvidable que nos haga hablar y recordar la misma en años por venir.

A eso me dedico, a adiestrar a seres humanos de distintas industrias en el arte de servir con emoción y con pasión, no importa su entorno, educación o profesión. Mi misión es crear pasión desde adentro del alma por servir, por deleitar al cliente, por ser parte del círculo de la vida y que esa vida sea maravillosa y rica en experiencias.

Desde que bajé del avión me encontré dientes hermosos por todas partes. Estos maravillosos dientes estaban adornados por sonrisas dibujadas en las caras de todo el que pasaba frente a nosotros. ¡Qué sensación tan agradable! ¡Todo el mundo sonreía! A pesar de los problemas, la recesión, los altos precios y los escasos empleos; todos sonreían agradecidos de poder trabajar, por estar vivos y por compartir vivencias. Todos se desvivían por conocernos y brindarnos un servicio que excediera nuestras expectativas. Para estos seres no era una dificultad ni obligación, era una alegría genuina y explosiva.
Era como una reacción en cadena, como una corriente de electricidad positiva que contagiaba a todos por igual. Yo, que siempre estoy sonriendo, y, como a todos nos pasa, a veces no recibo lo mismo de vuelta, esta vez estaba en mi elemento, sonreía y me sonreían… experiencia increíble, maravillosa y extraña por demás.
La persona que nos atendió en el aeropuerto para darnos el automóvil que rentamos ¡hasta nos invitó a su hogar!, por supuesto que era puertorriqueña, llena de entusiasmo y con muchos deseos de servir.
Cuando llegamos al hotel el ambiente era de cortesía en su máxima expresión. Nos trataron con respeto y el servicio que nos dieron iba más allá de lo que los adiestramientos son capaces de enseñar…era inherente a ellos. Escogieron las personas correctas para el puesto correcto. Estaban genuinamente excitados y emocionados en recibirnos. ¿Será el ratón que contagia a todos en ese estado? Definitivamente el adiestramiento que se les brinda a los empleados tiene mucho que ver, pero es la calidad y el compromiso de la gente quien hace la verdadera diferencia.
A cada sitio que llegábamos nos trataban con entusiasmo y chulería. No importaba la edad o nacionalidad, desde jóvenes en barras deportivas hasta personas mayores en tiendas y restaurantes. Chinos, hindúes, colombianos, mejicanos, cubanos y puertorriqueños, así como americanos interactuaban juntos para hacer la combinación ganadora de un servicio de excelencia.
En la convención de trabajo a la que asistimos, conocimos a miles de personas, todas entusiastas y llenas de simpatía. ¿Será el clima? ¿Habrá algo en el ambiente? ¡Dame más si más merezco!
Una de las experiencias que más hondo caló en mí fue un detalle de una de las personas que abren las puertas a la entrada del hotel donde yo me hospedaba. Salí a correr una de las tardes por la avenida del hotel. Me disfruté la vista, los negocios y edificios que había alrededor. Todo estaba limpio, bello y ni una sola colilla en la acera. Flores, árboles bien cuidados,…mi Puerto Rico puede ser así si todos cooperamos y ponemos de nuestra parte.
Cuando volví al hotel después de correr por más de una hora, ni siquiera me sentía cansada. Todavía con la música en mis oídos agitándome el corazón, entré por la puerta de cristal sin percatarme que alguien corría detrás de mí. Al darme cuenta de que era conmigo con quien quería hablar, el empleado me entregó una botella de agua con una pequeña toalla doblada.
Me persiguió hasta quedarse sin aliento. Su misión era deleitarme aunque tuviera que correr un maratón detrás de mí. ¡Qué emoción la mía! ¡Apoyo Moral! ¡Hasta los patitos de la fuente del hotel quienes marchaban diariamente en una alfombra roja cumplían con su labor de servicio excepcional!
¿Por qué no sentimos este empuje en Puerto Rico? ¿Por qué no nos contagiamos con entusiasmo y emoción cada vez que hacemos nuestro trabajo? ¿Por qué no hacemos un esfuerzo por ser felices a pesar de los problemas que nos aquejan?
Mi labor como asesora de servicio al cliente es llevar ese mensaje, es crear consciencia de que es posible hacer realidad esa fantasía. De que en Puerto Rico somos seres humanos amables, serviciales y que eso es parte de nuestra naturaleza.
Pensemos en lo bueno que tenemos y sigamos adelante. Veamos el vaso medio lleno y nunca medio vacío. Contagiémonos de esperanza en vez de desesperanza. Hagamos que el servicio sea parte de nosotros en cada área de nuestra vida y transformemos en realidad la fantasía y si todos nos unimos en este compromiso, podremos decir con orgullo y libre de toda duda que ¡Puerto Rico lo Hace Mejor!